El Principio de Pareto y Estructuras

El Principio de Pareto, también conocido como el principio 80/20, subraya la ineficiencia que existe en la mayoría de negocios. Según los estudios realizados por el economista italiano Vilfredo Pareto, el 80% de los resultados, en una compañía promedio, se están logrando con el 20% del esfuerzo, y parece que también aplica al nivel del personal—el 20% de los empleados están haciendo el 80% del trabajo.

Cuando trabajaba en una ONG para niños y jóvenes en Honduras, contratábamos a adolescentes locales para servir a los niños de la escuela primaria en nuestros programas. En nuestro intento de lograr una mejor atención personalizada para los niños, decidimos aceptar voluntarios encima de los que estaban siendo pagados. Aunque nos ayudó mucho a la hora de tareas, experimentamos unos tremendos atrasos a la hora del cierra diario de los programas y la limpieza de los locales.  

Uno pensaría que con más personas, la limpieza se haría más rápido. Pero como no teníamos  suficientes materiales de limpieza para todos, no todos podían ayudar, y todos lo sabían y pensaban que alguien más lo iba a hacer. Resulta que es mucho más difícil coordinar equipos grandes y repartir tareas limitadas entre muchas personas. Pronto aprendimos que tener más no es necesariamente mejor, y empezamos a limitar los números de voluntarios que podían apoyar en los campamentos cada día.

El Principio de Pareto es una invitación para examinar las actividades que realizamos para ver donde hay ineficiencia—donde hay baches que estorban al progreso. El secreto para arreglar estos baches no solo está en agregar o quitar personas y tareas, también se trata de reestructurar equipos. Esto significa combinar y cambiar descripciones de trabajo, ser creativo con la manera en la que empoderamos a las personas, y limitar los procesos burocráticos innecesarios que frustran y aplazan el cumplimiento de metas.

Podemos ver un ejemplo de eficiencia estructural en la construcción de un tipo de pared que existe en algunas partes del mundo.

A primera vista se podría pensar que estas paredes se construyeron así por estética, pero la verdad es que reducen la cantidad de ladrillo que se usa considerablemente. Normalmente, una pared (de perímetro) de ladrillo tiene que tener un grosor de tres o más ladrillos para ser estable, sino, un simple empujón lo podría tumbar. La forma ondulada de estas paredes distribuye el peso de tal manera que solo tienen que tener un grosor de un ladrillo.

Este principio se puede transferir a equipos de trabajo, donde frecuentemente se determina el éxito por la cantidad de personas que tenemos al mando en vez de la estructura del equipo. Si tuvieras que invertir en una compañía, y tuvieras que elegir entre una que genera $500,000 dólares anuales y otra genera $300,000, podrías caer en el error de pensar que la primera es la más rentable, solo por las cantidades. Pero si la primera compañía tuviera un equipo de 10 personas y la segunda solo tuviera un equipo de 3 personas, veríamos que la segunda compañía tiene un mejor modelo para ampliar y que podría terminar siendo mas rentable.

Obviamente hay más factores que considerar, pero el punto es que la eficiencia es más importante que la números. Muchas veces no innovamos áreas de nuestros negocios porque pensamos que nos faltan recursos para lograrlo, pero el Principio de Pareto nos invita a re-ordenar lo que ya tenemos en vez de seguir ampliando una estructura ineficiente. Tal vez tus soluciones ya están en tus manos.

¿BUENO O EXITOSO?

Después de varios años haciendo magia, he observado algo interesante en cuanto al éxito y la calidad de la magia: el hecho de que tu magia sea buena, no significa que vas a ser un mago exitoso.

En el mundo de negocios han habido muchas buenas ideas, iniciativas y productos, que nunca fueron exitosos y a la misma vez hay muchos productos muy sencillos que se volvieron muy exitosos. Tal vez mucho se debe a la suerte, pero creo que hay una explicación mas sencilla.

Para que algo sea exitoso, tiene que ser útil, y para que algo sea útil tiene que ser específico—o mejor dicho el mercado tiene que ser específico.

Solo piensa en como funcionan las herramientas de construcción o de reparaciones. Cada uno tiene su función específica porque produce resultados rápidos, con tal se usa para su función específica. Tal vez argumentarían en mi contra diciendo que también existe la navaja suiza (y sus imitadores) que trae varias herramientas en un solo aparato, pero cualquier carpintero serio nunca basaría su empresa en esa navaja.

No estoy tratando de desacreditar ese mercado porque ahí también hay un nicho específico. La navaja suiza es diseñado para personas que les gusta acampar y soldados, precisamente porque no pueden cargar sus herramientas a todas partes. Es una herramienta útil que sirve para esos momentos que no tienes tu caja de útiles a tu lado. Se sacrifica la eficiencia de la herramienta original por peso, y ese es el mercado.

Cuando empecé haciendo magia, yo cargaba todos los trucos que podia hacer conmigo. Mi mamá hasta me compraba pantalones que tenían muchos bolsillos solo para que pudiera cargar todos los efectos. Aunque todos eran buenos efectos, la verdad es que era un sistema muy ineficiente. 

Después de un par de años trabajando como mago aprendÍ algo muy importante de un mentor: “Un mago solo necesita cinco trucos en su repertorio para ganarse la vida haciendo magia.” 

No podemos satisfacer y agradar a todos, pero si podemos enfocarnos mas en un nicho. Es mas difícil ser un mago “para cualquier evento” que ser un mago para bodas. No puedes ser un restaurante elegante con un ambiente tranquilo y una discoteca a la misma vez, tienes que decidir. Y decidir es la parte complicada, porque no solo se trata de cual te genera más dinero, también tienes que preguntarte con quienes prefieres trabajar, porque eso también afecta tu sostenibilidad y plan futuro de negocios.

Esto no solo aplica para los negocios, aplica para tus relaciones también. 

Puedes ser una buena madre, lo cual solo habla de la calidad de tus intenciones y las cosas que haces. Pero una madre exitosa es una que tiene un plan particular para sus hijos lo cual produce resultados útiles para sus vidas. Una buena madre le da de comer a sus hijos, pero una madre exitosa se preocupa por nutrición. Un padre bueno “provee para su hogar”, pero un padre exitoso le enseña valores a sus hijos. Un buen amigo le regala un pescado a un amigo con hambre, pero un amigo exitoso le enseña a pescar.

Recuérdense que es fácil ser bueno en algo, pero nuestro éxito está al otro lado de nuestra capacidad de ser útiles.