Si no estás creciendo…

Mi hija tiene 19 meses de edad y verla llegar hasta este punto ha sido de mucho aprendizaje para mí. Como adultos, nos olvidamos que en algún momento tuvimos que aprender todas las cosas que hacemos, pero al tener hijos nos recordamos que en verdad éramos una hoja en blanco.

Al año y algunos meses, mi hija aprendió como subirse en el sofá, y mi esposa y yo lo sentíamos como un comportamiento peligroso. Pronto eso era muy aburrido para ella y empezó a usar el respaldar del sofá como un resbaladero, lo cual fue aún más aterrador para nosotros. Mientras pasaba el tiempo notábamos que buscaba actividades cada vez más riesgosas para entretenerse, una verdadera pesadilla para padres primerizos.

Buscar y vencer retos es tan esencial para bebes porque tienen que averiguar qué es lo que pueden hacer y qué es lo que no pueden hacer, pero la verdad es que no solo aplica para los bebes—aplica para todos.

Este deseo innato es provocado por dos cosas importantes:

  1. El deseo de huir del aburrimiento
  2. El deseo de transcender nuestra condición actual

Ahora que me acostumbre a este patrón, como padre, sería preocupante ver que mi hija no se interese por explorar su mundo y no tomara esos riesgos; de hecho eso me indicaría que algo anda mal en su vida.

Es por eso que creo en esta famosa frase de Tony Robbins:

«Si no estás creciendo te estás muriendo

Para el ser humano, nunca es cuestión de LLEGAR a un nivel, o MANTENER cierto estilo de vida, necesitamos ser retados y así crecer. ¡Esto no es negociable! Crecimiento es la consecuencia de la vida y la falta de crecimiento no es por exceso de sabiduría, conocimiento o experiencia sino una indicación de que nos estamos muriendo—y es el peor tipo de muerte porque se trata de nuestra alma; de nuestras ganas de vivir.

Los retos son la clave para esto. Muchas veces pensamos que debemos capacitarnos o asistir a un curso para aprender y crecer. Pero la educación no es sinónimo de crecimiento; no debemos confundir el movimiento con el progreso.

Si tú quieres mejorar, si tú quieres que tus empleados mejoren, si quieres que tus hijos crezcan, entonces tienen que ser retados. Retos deben ser difíciles, incómodos, frustrantes, y deben obligarte a buscar soluciones de manera más creativa y sobre todo, fuera de tu propia cabeza.

Seis Consejos Contra el Sesgo de Confirmación

El Internet es una herramienta con la que podemos encontrar todo tipo de información. Yo me asombro al pensar que cualquier persona en cualquier parte del mundo puede publicar cualquier cosa que quiera—me inspira y me aterra. Obviamente, en cuanto a la libertad de expresión, eso es bueno, pero representa un gran problema, en cuanto a la veracidad de la información, cuando opiniones, creencias, hechos, y la mala ortografía se mezclan.

Tal vez han escuchado las famosas frases, “la información es poder” o “la verdad os hará libres”, pero nuestro cerebro no es así de sencillo. Existe un sesgo psicológico del que nos debemos cuidar y ser conscientes de el es primer paso para contrarrestar sus efectos. Todos hemos caído en su trampa, y aunque no podemos eliminar nuestra tendencia a caer de nuevo, podemos disminuir la duración del error.

El sesgo de confirmación se trata de buscar y resaltar la información que confirma las creencias que ya tenemos. Se siente bien cuando alguien nos confirma que teníamos la razón, o cuando una sospecha nuestra es confirmada, y ese es el peligro—buscar la confirmación en vez de la objetividad.

Si estudiaran las publicaciones de sus contactos en las redes sociales, rápidamente notarían ese patrón, y tal vez lo verían en sus publicaciones también. En una imagen, el sesgo de la confirmación se vería así:

Este fenómeno es particularmente peligroso porque lleva a la polarización de perspectivas, lo cual elimina la oportunidad de tener conversaciones civilizadas, y con ella, la esperanza de lograr avances sociales. No solo eso, pero arraiga el auto-engaño y la ceguera voluntaria en la sociedad.

Pero si es un sesgo psicológico inconsciente, ¿que se puede hacer para disminuir sus efectos?

Seis Consejos para Disminuir el Sesgo de Confirmación:

1. Ser consciente de el es el primer paso. Cuando sabes que existe, de repente lo percibes con mayor facilidad y lo puedes parar. Nadie busca recuperarse si no cree que está enfermo.

2. Pregúntate si estás dispuesto/a e estar equivocado/a y cambiar de parecer. Podemos reconocer una inclinación personal y que el sesgo de confirmación es real, pero también podemos argumentar (como mecanismo de defensa) que tenemos la razón en «este caso». Por lo tanto es posible que sigamos iguales para proteger nuestro ego. Entonces, adoptar una postura de humildad es el segundo paso. Para iniciar solo va ser una postura, pero entre mas se practica mas genuina se volverá.

3. Trata de jugar el papel de “abogado del diablo”. En vez de asumir que los que no comparten tu punto de vista están equivocados y etiquetarlos con tu insulto favorito, intenta crear argumentos para justificar sus opiniones. Aprendí esto en la universidad, donde nos ponían en grupos de debate sobre temas polémicos cada semana (y uno no podía decidir de que lado quería estar). Lo curioso es que después del debate, aveces terminábamos creyendo el argumento que nos asignaron, no necesariamente la postura que teníamos antes.

4. Escucha a personas con opiniones diferentes a la tuya. La escucha activa consiste en asegurarse que una persona no solo se sienta escuchada pero entendida. Cuando entran a grandes debates y discusiones ¿suelen sentirse escuchados? ¿Sienten que en vez de escucharte te están interrumpiendo, exagerando tus conclusiones y preparando su contra-argumento? Pues no solo son ellos, todos lo hacemos. Una técnica que comparte el psicólogo y autor Jordan Peterson es que se debe establecer una regla para debates civilizados, y es que antes de hablar uno debe resumir el argumento de la oposición de tal manera que ellos acepten el resumen como fiel a sus declaraciones. Suena fácil pero no lo es. Rápidamente se darían cuenta que frecuentemente argumentamos contra caricaturas y posturas exageradas que nosotros mismos creamos y que al resumir bien las posturas ajenas le quitamos la «intención malévola» que nosotros le agregamos.

5. Aprende una nueva habilidad o estudie algo nuevo. No hay muchas cosas que nos devuelven la humildad como sentirse como un novato en algo. Entender y experimentar, de primera mano, que hay cosas que no entendemos bien nos puede dejar mas accesibles a escuchar nueva información.

6. No te rodeas de clones. ¿Cómo podemos esperar crecer y desarrollarnos si solo estamos rodeados de personas como nosotros? Busque intencionalmente formar amistades o por lo menos entablar conversaciones amigables con personas diferentes a ti. Pueden estar en desacuerdo pero el tono debe mantenerse civilizado. Haciendo esto podemos descubrir que tenemos muchas cosas en común y podemos recordarnos que nuestros adversarios no son caricaturas ni villanos.

Espero que esto nos ayude un poco a todos mientras busquemos ser personas balanceadas y que que evitemos al sesgo de confirmación. Aunque la confirmación se siento rico, no sacrifiquemos la objetividad por eso. Recordemos que no todo lo que brilla es oro.

IDENTIDAD Y METAS

Cuando niños están jugando y dicen que son doctoras, cocineros, bomberos, policías, y dinosaurios y unicornios también, padres comen la comida invisible (que por cierto siempre es “muy rica”), se dejan llevar a la cárcel aunque no hicieron nada, y permiten que les pongan “inyecciones”, y aunque no están enfermos, se sienten mucho mejor después.

Aunque ese es el mundo de los juegos de los niños, la cosa más extraña de ser un ilusionista es que hacemos ese mismo juego, y otros adultos deciden jugar con nosotros. Cuando yo (como adulto) me presento a un grupo como “un mago”, nadie me corrige o dice que no existen. Más bien sonríen entre ellos y responden diciendo: “¡Enséñanos un truco entonces!”

Así es como uno se vuelve un mago:

  1. Dices que eres “un mago”
  2. La gente te pide evidencia
  3. Haces un demostración mágica
  4. Confirmas que eres un mago (ahora sin comillas 😜)

En mis cursos para hablar en público, “SER EL MAGO” es la primera clase y el fundamento para vencer el temor al escenario. El paso 3 es una demostración de una identidad que queremos tener. Muchas veces podemos fracasar porque lo que estamos diciendo que somos es poco realista (lo dice el “mago”). 

Ponerse metas es algo que muchos practican en momentos significantes de sus vidas, como un cumpleaños o para año nuevo. Hasta cuando fracasamos en algo, el día de la semana más común para empezar de nuevo es el lunes. Es un esfuerzo humano para buscar trascender y combinar un nuevo inicio con algo más que está iniciando de nuevo.

Es bonita la idea pero no tiene mucho sentido—tiene mas sentido empezar de nuevo inmediatamente. Si caes un miércoles y aplazas el momento de levantarte hasta el próximo lunes, demuestras que estas dispuesto a tolerar tu fracaso por 4 días. ¿Que efectos crees que cuatro días de sentirte fracasado va a tener en tu salud mental? En mi opinión, es mejor terminar bien tu semana que empezarla bien.

Han estudiado la ciencia de las metas y porque ciertas personas logran sus metas mientras otras fracasan, y la conclusión es contundente: ¡necesitamos aprender a ponernos buenas metas!

Si queremos bajar de peso, una meta común es salir a correr cada día. Si hacemos eso entonces bajaremos de peso y como consecuencia vamos a ser “guapos”, “felices” y “saludables”. Como pueden ver, en este ejemplo, logramos SER cuando HACEMOS algo.

PERO los estudios demuestran que las metas exitosas empiezan con SER alguien, con enfocarse en una identidad. Como consecuencia esto produce ciertos comportamientos, los cuales producen resultados específicos en nuestras vidas.

Las metas más exitosas son “metas de identidad”—cuando tu meta no es el resultado (bajar peso) ni el comportamiento (salir a correr), sino que una identidad (ser una persona saludable).

Cuando uno está enojado ¿que es la peor cosa que alguien nos puede decir? Son tres palabras: “NO TE ENOJES”. Esto casi siempre lo hace peor. No es que no se puede hacer, pero si lo podrías hacer…ya lo hubieras hecho. La verdad es que las personas que no se enojan tan fácilmente han desarrollado un estilo de vida (conscientemente o inconscientemente durante muchos años) que les ha dado muchas herramientas para manejar su estado de ánimo. En vez de preguntarnos, ¿que hacen? (guardar la calma), debemos preguntarnos ¿cómo lo hacen?

Por lo tanto, la solución (en este caso) es estudiar el estilo de vida de las personas calmadas y entender cuales son las cosas que producen la calma en ellas. De allí podrás identificar varias acciones que pueden construir la calma en ti y de esa manera confirmar esa identidad de varias formas. Si te enojas por algo, eso solo se vuelve una ocasión de enojo—no un patrón—porque ya fuiste exitoso con otras cosas.

Debemos estudiar quienes queremos ser. Esto no se trata de ser hipócritas. Es apuntarse hacía un ideal y tratar de ser la mejor versión de ti mismo. Yo no nací siendo un padre, pero hoy si lo soy, y tengo que decidir que tipo de padre voy a ser.

Cuando se trata de nuestra identidad, solemos apropiamos y responsabilizamos por la persona que ya somos, pero el desarrollo personal se trata de apropiarnos y responsabilizarnos por la persona que podríamos ser.

¿BUENO O EXITOSO?

Después de varios años haciendo magia, he observado algo interesante en cuanto al éxito y la calidad de la magia: el hecho de que tu magia sea buena, no significa que vas a ser un mago exitoso.

En el mundo de negocios han habido muchas buenas ideas, iniciativas y productos, que nunca fueron exitosos y a la misma vez hay muchos productos muy sencillos que se volvieron muy exitosos. Tal vez mucho se debe a la suerte, pero creo que hay una explicación mas sencilla.

Para que algo sea exitoso, tiene que ser útil, y para que algo sea útil tiene que ser específico—o mejor dicho el mercado tiene que ser específico.

Solo piensa en como funcionan las herramientas de construcción o de reparaciones. Cada uno tiene su función específica porque produce resultados rápidos, con tal se usa para su función específica. Tal vez argumentarían en mi contra diciendo que también existe la navaja suiza (y sus imitadores) que trae varias herramientas en un solo aparato, pero cualquier carpintero serio nunca basaría su empresa en esa navaja.

No estoy tratando de desacreditar ese mercado porque ahí también hay un nicho específico. La navaja suiza es diseñado para personas que les gusta acampar y soldados, precisamente porque no pueden cargar sus herramientas a todas partes. Es una herramienta útil que sirve para esos momentos que no tienes tu caja de útiles a tu lado. Se sacrifica la eficiencia de la herramienta original por peso, y ese es el mercado.

Cuando empecé haciendo magia, yo cargaba todos los trucos que podia hacer conmigo. Mi mamá hasta me compraba pantalones que tenían muchos bolsillos solo para que pudiera cargar todos los efectos. Aunque todos eran buenos efectos, la verdad es que era un sistema muy ineficiente. 

Después de un par de años trabajando como mago aprendÍ algo muy importante de un mentor: “Un mago solo necesita cinco trucos en su repertorio para ganarse la vida haciendo magia.” 

No podemos satisfacer y agradar a todos, pero si podemos enfocarnos mas en un nicho. Es mas difícil ser un mago “para cualquier evento” que ser un mago para bodas. No puedes ser un restaurante elegante con un ambiente tranquilo y una discoteca a la misma vez, tienes que decidir. Y decidir es la parte complicada, porque no solo se trata de cual te genera más dinero, también tienes que preguntarte con quienes prefieres trabajar, porque eso también afecta tu sostenibilidad y plan futuro de negocios.

Esto no solo aplica para los negocios, aplica para tus relaciones también. 

Puedes ser una buena madre, lo cual solo habla de la calidad de tus intenciones y las cosas que haces. Pero una madre exitosa es una que tiene un plan particular para sus hijos lo cual produce resultados útiles para sus vidas. Una buena madre le da de comer a sus hijos, pero una madre exitosa se preocupa por nutrición. Un padre bueno “provee para su hogar”, pero un padre exitoso le enseña valores a sus hijos. Un buen amigo le regala un pescado a un amigo con hambre, pero un amigo exitoso le enseña a pescar.

Recuérdense que es fácil ser bueno en algo, pero nuestro éxito está al otro lado de nuestra capacidad de ser útiles.

El Capullo

Yo no soy experto en orugas pero un conocimiento básico de la transformación por la que pasan me dice que hay dos grandes retos que nos presentan.

La primera cosa es que la vida de ellas se trata de procurar las condiciones necesarias para su transformación. Su futura transformación es el propósito de su vida.

No se como reaccionan ustedes cuando leen eso, pero eso me reta. No se cuan grande es la inversión que usted está dispuesto a hacer en su desarrollo—su crecimiento personal—pero ¿estaría dispuesto/a a morir por el? ¡La oruga si lo está! Por instinto sacrifica todo lo que es por lo que podría ser. Cuando una mariposa sale de un capullo, es porque la oruga ya dejó de existir hace un buen tiempo.

Al inicio de su vida la oruga solo se la pasa comiendo. Luego se cuelga de una rama, bota la capa de piel que la hacía una oruga (incluyendo su cabeza), y revela el capullo que se había formado por dentro. No se si lo sabían pero la vida tampoco es tan sencilla dentro del capullo. Los mismos ácidos digestivos que usaba la oruga para nutrirse son las que la digieren a ella misma, de adentro hacia afuera, dentro de su capullo. La oruga se deshace completamente. Se desintegra y básicamente se vuelve un licuado de células. Ese capullo contiene toda su esencia—su potencial. Y cuando se re-ordenan, entonces sale como una mariposa.  Eso me lleva a mi segundo punto…

La transformación de una oruga ocurre cuando está encerrada y sola. El filósofo danés, Søren Kierkegaard, compartió una metáfora sobre el valor de la reflexión. Invitaba a sus lectores a imaginarse a un hombre afanado que siempre anda en su bolsillo un espejo. Aunque tenga en su posesión la capacidad y potencial para verse y descubrirse a si mismo, no lo puede lograr si no decide quedarse quieto.

El capullo es incómodo, es el momento en que nos procesamos a nosotros mismos y llegamos a nuestra mera esencia. No nos podemos esconder detrás de los demás o excusarnos por lo que hace la muchedumbre, es el momento de decidir por usted mismo quien vas a ser cuando vuelves a salir.

Si durante este tiempo de cuarentena del COVID-19, crees que tienes potencial alguno, entonces déjame decirte que es tu oportunidad de transformación. Si te encuentras encerrado y con potencial solo necesitas tener la resolución de una oruga y estar dispuesto a dejar morir quien crees que eres y lo que has logrado por lo que podrías ser y podrías lograr.

Saber…¿es poder?

Cuando tenía 17 años comencé a aprender como hacer “magia”. Fui muy afortunado que vivía a 15 minutos de una de las tiendas mas grandes de magia en Inglaterra, y por un año hasta trabajé allí. Habían varias cosas muy rutinarias que hacíamos de día a día, pero otros días…¡RECIBIAMOS NUEVA MERCANCÍA!

No solo se trataba de desempacar las cajas y poner los productos en los mostradores, sino de abrir los trucos nuevos y aprendérselos para poder mostrar el efecto a los clientes. Es muy emocionante aprender un secreto nuevo, pero en poco tiempo aprendí algo muy importante: saber como se hace un truco no es lo mismo que poder hacerlo. 

Cuando te enseñan como se hace un truco de magia desaparece todo el misterio y aveces es decepcionante. En varias ocasiones dije cosas como, “¿Solo eso hiciste?”, pensando que no era gran cosa, pero después lo intentaba hacer…

Durante los muchos procesos de aprendizaje empezaba a tener calambres en mis manos por mantenerlas en posiciones extrañas por mucho tiempo; un truco hasta me produjo callos en las palmas de las manos. Tardé cinco meses aprendiendo un solo movimiento que es necesario para muchos trucos de cartas. 

Saber como se hace un truco no es lo mismo que poder hacerlo…

  • Saber como escuchar a las personas no es lo mismo que poder hacerlo
  • Saber como liderar a tu equipo de trabajo no es lo mismo que poder hacerlo
  • Reconocer la importancia de la honestidad no es lo mismo que ser honesto
  • Conocer cuales son tus responsabilidades no es lo mismo que cumplir con ellas
  • Reconocer que el dominio propio es una virtud no es lo mismo que poder ejercerlo

Después de aprender como se hacía un truco tenía que pasar mucho tiempo practicándolo. Eso es lo que se requiere para mejorar en algo—informarse no es suficiente—tenemos que practicarlo.

También (no puedo omitir esto), yo practicaba en frente de un espejo, o en frente de mi hermana. Mi punto de vista no era suficiente para saber si lo estaba haciendo bien. De igual manera, nosotros no somos las personas indicadas para determinar si estamos creciendo en paciencia, comprensión, liderazgo—hay que buscar otra opinión.

¡Suelta el Juguete!

¡Suelta el Juguete!

Mi hija, Leticia, tiene 15 meses de edad y a veces le nace, desde lo mas profundo de su pequeño corazón, tomar agua y en vez de tragarla, dejar que salga de su boca y que escurre sobre su ropa. En varias ocasiones mi esposa y yo la hemos encontrado sentada en un pequeño charco de agua con su botella de agua en mano. En una instancia la descubrí escupiendo lo último de su agüita y la llevé a cambiarse. Como no le gusta mucho el proceso de vestirse solemos llevar algunos juguetes a su cambiador para entretenerla. Esta vez agarró un pato plástico.

Todo empezó bien, sin mucho escándalo, hasta que intenté cambiar su blusita. Saqué una mano por la manga pero con la otra mano todavía tenía agarrado a su patito, y yo no me había fijado y empecé a sacarle el otro brazo. De repente la había atrapado en su blusa porque no lo había soltado. En unos segundos se dió cuenta, no solamente que no podía ver al pato, pero que tampoco podía mover su brazo. Eso no es bueno para los bebés. Y en ese momento, ¡se desató el caos!

El proceso que debía durar unos cinco minutos terminó durando unos quince, porque le tuve que quitar el pato, terminar de vestirla mientras daba vueltas por su cambiador, gritando…y luego tenía que consolarla, reunirla con su pato de nuevo, y ganarme su confianza otra vez. Todo esto me causó mucha risa y ternura, ya que ella tiene vínculos muy especiales con sus juguetes.

Me hizo pensar en como aveces manejamos los cambios en nuestras vidas — un cambio en el trabajo, un cambio de ciudad, un cambio en una relación amorosa, la muerte de un ser querido, o cosas más sencillas como la descontinuación de tu serie o película favorita en Netflix.

Tal vez, como Letty, lo que hace mas doloroso los cambios es no soltar ciertas cosas—o mas precisamente—no estar consciente de que al estar aferrado a algo estás prolongando tu sufrimiento. Unos eventos muy significativos y comunes donde he notado que esto pasa con la mayoría de personas, es cuando uno se casa y cuando uno tiene hijos. Hay un proceso donde se tiene que acostumbrar al cambio de estilo de vida. Pero, en mi experiencia, tiene menos que ver con aceptar las nuevas exigencias que con soltar la memoria de la vida tenías antes.

Esa es una parte, pero ¿que tal mi perspectiva como padre cambiando a su hija?

¿Cuantas veces hemos querido “ayudar” a alguien y solo lo hacemos peor? Esto pasa porque nosotros queremos ver el cambio y las personas todavía no están listas. Muchas veces, cuando alguien nos pide un consejo, asumimos que deben estar listos. La mayoría de las veces solo están evaluando el costo y beneficio, y eso no es malo, la negociación es un parte esencial del proceso de transformación. Necesitan ver si en verdad vale la pena soltar el juguete, porque es probable que le tienen mucho apego. 

Tener un problema no es lo mismo que estar dispuesto para hacer un cambio. Tomemos esto en cuenta a la hora de tratar de ayudar a alguien. Aveces es mas apropiado asegurarse que la persona esté lista, de que tratar de forzar un cambio.

La Esperanza…y Ratas

Hace unas semanas, mi esposa me enseñó una foto vieja de alguien en Facebook, y me preguntó si podía adivinar quien era. En unos segundos logré discernir de quien era esa cara tan joven, e inicialmente desconocida. Asombrada, mi esposa me hizo una pregunta que me hizo pensar y reflexionar sobre el tema de hoy. Su pregunta era: ¿Cómo sabías?

Si hubiera encontrado la misma fotografía botada en la calle, estoy seguro que no hubiera descubierto una cara conocida en ella. La hubiera levantado y mirado, pero sin la expectativa de que podía reconocer a alguien, tampoco hubiera podido hacerlo. Cuando mi esposa me presentó la fotografía en forma de reto, con ello traía la posibilidad —la esperanza— de descubrir a alguien. ¡Qué diferencia hizo la esperanza en esa situación!

En los años 1950 el maestro de la Universidad John Hopkins, Curt Richter, hizo unos experimentos (un poco crueles) con ratas. Tomo un grupo de doce ratas domesticadas, y una por una las iba poniendo en un tanque de agua. El propósito del experimento era observar cuanto tiempo lograban nadar las ratas antes de ahogarse. Resultó que solo tres, de las doce ratas, se ahogaron en menos de cinco minutos, mientras las otras nueve nadaron por días antes de cansarse y ahogarse.

Luego se repitió el experimento, pero esta vez con 34 ratas salvajes, reconocidas por su agresividad, ferocidad y…habilidades para nadar. Se pusieron en el agua una por una como la vez anterior y el Doctor Richter fue sorprendido por los resultados: todas las ratas murieron a pocos minutos de entrar al agua.

¿Cual fue la diferencia entre las ratas salvajes y las domesticadas? La esperanza. Curt Richter creó un situación desesperada, donde las habilidades e instintos no les servían, y por eso las ratas salvajes no tuvieron la ventaja que esperaban — las ratas domesticadas la tenían por ya haber dependido anteriormente de los seres humanos. En situaciones desesperadas, la clave para la sobrevivencia es la esperanza.

El experimento se repitió otra vez pero con un nuevo control: justo antes de que iban a ahogarse, Richter los sacaba, los tenía en su mano un momento y luego los volvía a poner en el agua. Con este nuevo control algo maravilloso pasó: nunca morían las ratas.

Richter observo que “las ratas aprendieron, rápidamente, que la situación no es verdaderamente desesperada.” El pequeño descanso tuvo un efecto milagroso y no solo seguían nadando, pero parecía que se recuperaban casi inmediatamente.

Richter escribió: “Después de eliminar la desesperanza las ratas no mueren.”

Aunque existe un sin fin de diferencias entre humanos y ratas, el poder de la esperanza es algo que nos une — todas necesitamos motivos para seguir nadando. Pero la esperanza también cambia el filtro con el que miramos al mundo. La esperanza nos ayuda a buscar soluciones, como me ayudó a mi a encontrar una cara conocida.

Cuando la gente es abandonada por la sociedad, por su familia, por sus amistades, o por una pareja, van a inclinarse hacia un estado “salvaje”. Todos necesitamos redes de apoyo, personas que nos pueden sacar del agua de vez en cuando y demostrarnos que hay esperanza.

Si están leyendo esto, están en una situación de privilegio. Pueden leer, tienen acceso al Internet una computadora o teléfono smart…eso ya dice algo de lo que pueden hacer y dar. Les quiero retar a ser esa mano misericordiosa para la gente en su vida, iniciando con su familia, y luego extendiéndose hacia afuera.

¿Quienes conocen que se están ahogando? ¿Quienes conocen que están perdiendo la esperanza — las fuerzas para seguir? No estoy pidiendo que carguen problemas ajenas, pero pregúntense ¿que alivio puedo ofrecer? Si eres hijo, ¿en que área puedes ver que están cansados tus padres? ¿Puedes hacer algo para quitarles un poco de esa carga? ¿Puedes apoyarles financieramente? ¿Puedes acompañar a tu mamá a hacer las compras? ¿Puedes dejarle saber a tu papá que aunque no le esté yendo bien en el negocio que tu siempre le sigues queriendo? ¿Conoces a alguien que sufre violencia domestica en silencio? ¿Podrías compartir un café con ella y escucharla de vez en cuando? ¿Sabes de alguien que es víctima de bullying? ¿Qué palabras le podrías regalar para mejorar su día? ¿Que podrías hacer para que no se sienta solo?

Hay gente que se está ahogando y solo necesitan un pequeño destello de esperanza para poder seguir nadando, y TU PUEDES SER ESE DESTELLO. No falles en hacer ALGO solo porque no puedes hacer todo.