IDENTIDAD Y METAS

Cuando niños están jugando y dicen que son doctoras, cocineros, bomberos, policías, y dinosaurios y unicornios también, padres comen la comida invisible (que por cierto siempre es “muy rica”), se dejan llevar a la cárcel aunque no hicieron nada, y permiten que les pongan “inyecciones”, y aunque no están enfermos, se sienten mucho mejor después.

Aunque ese es el mundo de los juegos de los niños, la cosa más extraña de ser un ilusionista es que hacemos ese mismo juego, y otros adultos deciden jugar con nosotros. Cuando yo (como adulto) me presento a un grupo como “un mago”, nadie me corrige o dice que no existen. Más bien sonríen entre ellos y responden diciendo: “¡Enséñanos un truco entonces!”

Así es como uno se vuelve un mago:

  1. Dices que eres “un mago”
  2. La gente te pide evidencia
  3. Haces un demostración mágica
  4. Confirmas que eres un mago (ahora sin comillas 😜)

En mis cursos para hablar en público, “SER EL MAGO” es la primera clase y el fundamento para vencer el temor al escenario. El paso 3 es una demostración de una identidad que queremos tener. Muchas veces podemos fracasar porque lo que estamos diciendo que somos es poco realista (lo dice el “mago”). 

Ponerse metas es algo que muchos practican en momentos significantes de sus vidas, como un cumpleaños o para año nuevo. Hasta cuando fracasamos en algo, el día de la semana más común para empezar de nuevo es el lunes. Es un esfuerzo humano para buscar trascender y combinar un nuevo inicio con algo más que está iniciando de nuevo.

Es bonita la idea pero no tiene mucho sentido—tiene mas sentido empezar de nuevo inmediatamente. Si caes un miércoles y aplazas el momento de levantarte hasta el próximo lunes, demuestras que estas dispuesto a tolerar tu fracaso por 4 días. ¿Que efectos crees que cuatro días de sentirte fracasado va a tener en tu salud mental? En mi opinión, es mejor terminar bien tu semana que empezarla bien.

Han estudiado la ciencia de las metas y porque ciertas personas logran sus metas mientras otras fracasan, y la conclusión es contundente: ¡necesitamos aprender a ponernos buenas metas!

Si queremos bajar de peso, una meta común es salir a correr cada día. Si hacemos eso entonces bajaremos de peso y como consecuencia vamos a ser “guapos”, “felices” y “saludables”. Como pueden ver, en este ejemplo, logramos SER cuando HACEMOS algo.

PERO los estudios demuestran que las metas exitosas empiezan con SER alguien, con enfocarse en una identidad. Como consecuencia esto produce ciertos comportamientos, los cuales producen resultados específicos en nuestras vidas.

Las metas más exitosas son “metas de identidad”—cuando tu meta no es el resultado (bajar peso) ni el comportamiento (salir a correr), sino que una identidad (ser una persona saludable).

Cuando uno está enojado ¿que es la peor cosa que alguien nos puede decir? Son tres palabras: “NO TE ENOJES”. Esto casi siempre lo hace peor. No es que no se puede hacer, pero si lo podrías hacer…ya lo hubieras hecho. La verdad es que las personas que no se enojan tan fácilmente han desarrollado un estilo de vida (conscientemente o inconscientemente durante muchos años) que les ha dado muchas herramientas para manejar su estado de ánimo. En vez de preguntarnos, ¿que hacen? (guardar la calma), debemos preguntarnos ¿cómo lo hacen?

Por lo tanto, la solución (en este caso) es estudiar el estilo de vida de las personas calmadas y entender cuales son las cosas que producen la calma en ellas. De allí podrás identificar varias acciones que pueden construir la calma en ti y de esa manera confirmar esa identidad de varias formas. Si te enojas por algo, eso solo se vuelve una ocasión de enojo—no un patrón—porque ya fuiste exitoso con otras cosas.

Debemos estudiar quienes queremos ser. Esto no se trata de ser hipócritas. Es apuntarse hacía un ideal y tratar de ser la mejor versión de ti mismo. Yo no nací siendo un padre, pero hoy si lo soy, y tengo que decidir que tipo de padre voy a ser.

Cuando se trata de nuestra identidad, solemos apropiamos y responsabilizamos por la persona que ya somos, pero el desarrollo personal se trata de apropiarnos y responsabilizarnos por la persona que podríamos ser.

Deja un comentario