Saber…¿es poder?

Cuando tenía 17 años comencé a aprender como hacer “magia”. Fui muy afortunado que vivía a 15 minutos de una de las tiendas mas grandes de magia en Inglaterra, y por un año hasta trabajé allí. Habían varias cosas muy rutinarias que hacíamos de día a día, pero otros días…¡RECIBIAMOS NUEVA MERCANCÍA!

No solo se trataba de desempacar las cajas y poner los productos en los mostradores, sino de abrir los trucos nuevos y aprendérselos para poder mostrar el efecto a los clientes. Es muy emocionante aprender un secreto nuevo, pero en poco tiempo aprendí algo muy importante: saber como se hace un truco no es lo mismo que poder hacerlo. 

Cuando te enseñan como se hace un truco de magia desaparece todo el misterio y aveces es decepcionante. En varias ocasiones dije cosas como, “¿Solo eso hiciste?”, pensando que no era gran cosa, pero después lo intentaba hacer…

Durante los muchos procesos de aprendizaje empezaba a tener calambres en mis manos por mantenerlas en posiciones extrañas por mucho tiempo; un truco hasta me produjo callos en las palmas de las manos. Tardé cinco meses aprendiendo un solo movimiento que es necesario para muchos trucos de cartas. 

Saber como se hace un truco no es lo mismo que poder hacerlo…

  • Saber como escuchar a las personas no es lo mismo que poder hacerlo
  • Saber como liderar a tu equipo de trabajo no es lo mismo que poder hacerlo
  • Reconocer la importancia de la honestidad no es lo mismo que ser honesto
  • Conocer cuales son tus responsabilidades no es lo mismo que cumplir con ellas
  • Reconocer que el dominio propio es una virtud no es lo mismo que poder ejercerlo

Después de aprender como se hacía un truco tenía que pasar mucho tiempo practicándolo. Eso es lo que se requiere para mejorar en algo—informarse no es suficiente—tenemos que practicarlo.

También (no puedo omitir esto), yo practicaba en frente de un espejo, o en frente de mi hermana. Mi punto de vista no era suficiente para saber si lo estaba haciendo bien. De igual manera, nosotros no somos las personas indicadas para determinar si estamos creciendo en paciencia, comprensión, liderazgo—hay que buscar otra opinión.

2 comentarios sobre «Saber…¿es poder?»

  1. Como se practica tener sabiduría? La vida nos enseña muchas cosas, pero tantas veces simplemente no aprendemos; ni identificamos la lección que está delante de nosotros. Gracias por contribuir con esta sabiduría y ofrecer visión para los que somos miopes.

    1. Gracias por su pregunta y lo siento que estoy respondiendo hasta ahora.Y advierto que esta va ser una respuesta larga.

      En su pregunta hay dos cosas que quisiera resaltar.
      1) ¡Esta es la meta-pregunta! Su pregunta acerca de la sabiduría es el sistema que trabaja a fondo cuando hablamos de “saber y poder”— si los ejemplos que di al final del blog son los programas, la sabiduría es el sistema operativo.
      2) Cuando dice “Como se practica TENER sabiduría?”, implica tener o no tener el sistema operativo. Pero yo me preguntaría, ¿Cuál versión tiene? Esta pequeña distinción significa que es cuestión de actualizar el sistema operativo, y esa idea nos va a ayudar a fundamentar la sabiduría en nuestras vidas porque requiere esperanza y humildad. Esperanza para creer que tenemos la capacidad para mejorar y luego la humildad para entender que tal vez no tenemos la versión mas actualizada.

      Muchas veces no sabemos si un ordenador está desactualizado hasta que lo usamos después de un periodo de no usarlo, y nos tira una notificación. Tristemente nosotros no venimos con recordatorios y si no estamos en situaciones en las que tenemos que usar la sabiduría, se estanca. ¡Esa es una clava para el desarrollo!—si no tenemos un espacio para usar algo, el conocimiento se pierde. Por eso es muy importante construir comportamientos sabios, intencionalmente, en nuestras vidas.

      Una persona sabia lee. Una persona sabía valora el equilibrio en la vida sobre el éxito. Una persona sabia escucha mas de lo que habla. Una persona sabia tiene un equilibrio emocional.

      Estos comportamientos, junto con otros, nos ayudan a no caer en el afán (una gran distracción para lograr ser consciente de si mismo). Pero todo esto puede ser una farsa si no tenemos humildad.

      La verdad es que todo empieza con el deseo, y decidir que uno quiere ser más sabio significa aceptar que te falta algo. Necesitamos humildad para aceptar que no hemos tomado las mejores decisiones y que tal vez no tenemos el nivel de dominio propio que pensábamos tener.

      Podemos desarrollar nuestra humildad con pasos pequeños como: buscar ser vulnerable intencionalmente, pedirle ayuda a alguien (aunque no creas que lo necesitas), LEER, hablar con una persona de confianza sobre tus errores, buscar un mentor, servir a otras personas.

      Recuerde que la humildad es un valor social, lo cual significa que solo podemos ser humildes cuando nos relacionamos con los demás. Por lo tanto la sabiduría nos debe llevar a trabajar con personas. Si solucionamos problemas sin personas, solo somos mecánicos, pero nos volvemos sabios cuando podemos ayudar a las personas.

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